¿Cómo puedo asegurarme de que mi cuna cumple las normas de seguridad?

Aunque los bebés son pequeños, ¡necesitan muchas cosas! Los padres primerizos gastan mucho dinero en la compra de material para el bebé y una de las mayores compras que seguramente harás será la cuna.

La elección de la cuna es una cuestión importante. Al fin y al cabo, tu pequeño pasará mucho tiempo en ella, potencialmente unos cuantos años hasta que haga la transición a la cama. Por eso hay que acertar en la elección del color, el estilo, el tamaño y, sobre todo, la seguridad.

Crear un lugar seguro para que tu pequeño duerma implica mucha preparación y reflexión, y conocer las normas de seguridad de las cunas es el punto de partida. Si eliges una cuna que no cumple la normativa vigente, puedes poner a tu bebé en riesgo de asfixia, estrangulamiento o atrapamiento, algo a lo que ningún padre quiere exponer a su hijo.

La buena noticia es que la CPSC (Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo) ha establecido normas rigurosas que garantizan que todas las cunas que se venden hoy en día son seguras, duraderas y resistentes para que tu pequeño duerma en ellas, lo que facilita y hace menos estresante la compra de esta importante adquisición.

Sin embargo, si piensas comprar una cuna de segunda mano, puede ser más difícil saber lo que estás buscando. No todos los productos de segunda mano se ajustan a las normas de seguridad de las cunas más recientes, por lo que debe saber qué hace que una cuna sea segura para su recién nacido.

Así que sigue leyendo para descubrir más sobre la seguridad de las cunas y cómo puedes asegurarte de que el espacio para dormir de tu pequeño le mantendrá a salvo de cualquier daño potencial.

¿Es segura mi cuna?

Si ya has comprado una cuna para tu pequeño, es posible que te preguntes si has hecho la elección correcta y si el artículo que has comprado cumple con las normas de seguridad de las cunas actuales. Afortunadamente, si acabas de comprar un producto nuevo, puedes estar seguro de que su uso será perfectamente seguro. Todas las cunas fabricadas desde 2011 deben cumplir las rigurosas normas de seguridad de la CPSC, por lo que, siempre que hayas comprado a un proveedor fiable y de confianza, puedes estar seguro de que tu pequeño no sufrirá ningún daño.

No obstante, si tienes alguna duda, puedes comprobar a través de la siguiente lista de comprobación de cunas de seguridad que te ayudará a determinar si la cuna que pretendes utilizar para tu bebé cumple con las normas vigentes.

Comprobación de las medidas

  • Los barrotes de la cuna no deben tener una anchura superior a 6 cm (más o menos la misma anchura que una lata de refresco estándar). Además, no debe faltar ningún listón ni estar rota.
  • La parte superior de la barandilla de la cuna debe estar a un mínimo de 65 cm de la superficie del colchón.
  • Los postes de las esquinas de la cuna deben estar a ras de la parte superior del cabecero o mucho más altos (más de 40 cm de altura). Si los postes están entre estas dos alturas, la ropa del bebé podría quedar atrapada si intenta salir.
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Sin bordes ásperos

  • Los postes de las esquinas deben estar al ras de los paneles de los extremos de la cuna.
  • Si hay pomos o remates extravagantes, hay que serrarlos y lijar los bordes para que queden lisos.

Asegure los herrajes

  • Todos los tornillos y pernos deben estar firmemente asegurados sin áreas ásperas, bordes afilados o puntos que puedan lastimar al bebé.
  • La madera de la cuna no debe tener astillas ni grietas.
  • Toda la cuna debe ser robusta y tener las juntas bien apretadas.
  • No deben sustituirse las piezas originales por piezas genéricas de una ferretería. Todos los componentes sustituidos deben proceder directamente del fabricante.

Pintura no tóxica

Cuando elija la pintura para la cuna de su bebé, asegúrese de que el color no sea la única consideración. Las cunas fabricadas antes de 1978 podrían tener plomo en el acabado de la pintura utilizada y esto puede ser peligroso para la salud de su bebé.

Si tienes motivos para creer que tu cuna ha sido pintada con una pintura a base de plomo, retírala fuera de la casa siguiendo las mejores prácticas de la EPA (Agencia de Protección Medioambiental). Una vez eliminada toda la pintura, vuelva a pintarla con un esmalte de alta calidad que no contenga plomo y que esté etiquetado como seguro para su uso en guarderías. Sólo debes utilizar pinturas que no sean tóxicas y que no contengan COV (compuestos orgánicos volátiles).

Si la cuna tiene alguna pintura agrietada o descascarillada, debe renovarse (incluso si la pintura no contiene plomo).

Ajuste del colchón

Debes asegurarte de que el colchón de la cuna se ajusta perfectamente al interior de la misma. La prueba de los dos dedos es la mejor manera de asegurarse de que la cuna es segura. Si caben más de 2 dedos entre la cuna y el colchón, entonces el colchón no encaja bien. Aunque pueda resultar incómodo, si te resulta difícil poner las sábanas en el colchón, mejor para tu pequeño.

Si prefieres utilizar medidas en lugar de simplemente meter los dedos entre el colchón y la cuna, debes saber que un colchón estándar de tamaño completo para una cuna debe medir un mínimo de 68,5 x 130 cm. También debe tener un máximo de 15 cm de grosor.

Si has comprado un colchón nuevo, quita siempre el envoltorio de plástico y deséchalo inmediatamente.

Colchón de cuna de bebé

Además, asegúrate de que el colchón que has elegido es firme. Los colchones blandos pueden aumentar la probabilidad de SMSL (síndrome de muerte súbita del lactante). En lugar de confiar en la etiqueta del colchón para saber su nivel de firmeza, deberías probarlo con tus propias manos. Presiona el colchón con fuerza y comprobarás que se mantiene firme y que se recupera enseguida.

Evitar la ropa de cama y los juguetes blandos

Aunque es tentador llenar la cuna de tu bebé con ropa de cama bonita, como edredones y protectores, o darle juguetes de peluche para que duerma, es importante que sepas que nunca debes hacerlo. Esto se debe a que se ha comprobado que suponen un grave riesgo de asfixia.

La Asociación Española de Pediatría (APED) ha aconsejado que no se utilicen protectores en las cunas, ya que se han asociado a un aumento de la incidencia del SMSL. También debe evitarse el uso de ropa de cama blanda en la cuna hasta que el pequeño cumpla al menos 12 meses y, preferiblemente, 18 meses. Los bebés de entre 12 y 18 meses pueden tener un pequeño peluche o una manta fina como objeto de transición si tienen problemas de sueño, lo que se considera seguro.

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Las almohadillas para el cochecito deben evitarse por completo, incluso después de que el bebé haya cumplido un año y la probabilidad de que se produzca el síndrome de muerte súbita del lactante haya disminuido drásticamente. Aunque es probable que no representen un riesgo de asfixia una vez que tu pequeño se haya convertido en un niño pequeño, es posible que los bebés curiosos intenten subirse a uno para tratar de salir de su cuna y esto aumenta la posibilidad de que se lesionen.

Evitar los laterales abatibles y los recortes en el piecero y el cabecero

Es importante evitar las cunas con recortes decorativos en el piecero o el cabecero, así como evitar cualquier cuna que tenga un lateral abatible. La CPSC prohibió ambas cosas en 2011 debido a los riesgos de seguridad que presentan.

¿Es segura una cuna de segunda mano?

Invertir en una cuna nueva puede resultar caro, por lo que no es de extrañar que muchos padres nuevos quieran ahorrar dinero eligiendo una cuna de segunda mano. Además, algunas madres y padres quieren utilizar una cuna que haya pasado por generaciones de la familia por razones sentimentales. Sin embargo, es importante ser consciente de que las cunas de segunda mano no siempre son seguras, sobre todo si tienen más de una década de antigüedad.

En 2011, la CPSC dio prioridad a la seguridad de las cunas al establecer normas estrictas tanto para los minoristas como para los fabricantes. Estos requisitos incluían listones de cuna y soportes de colchón resistentes, herrajes más duraderos y pruebas de seguridad considerablemente más rigurosas. Además, la organización puso fin a la venta y la fabricación de cunas con laterales abatibles, que han resultado ser muy peligrosas.

Las cunas más antiguas tienen muchas menos probabilidades de cumplir esas normas, lo que las hace más peligrosas. Pueden tener:

  • Lamas excesivamente separadas
  • Pintura con plomo
  • Madera astillada o agrietada
  • Postes de esquina inseguros
  • Adornos recortados en el piecero o el cabecero
  • Laterales abatibles

Si estás pensando en comprar una cuna de segunda mano, deberías dedicar más tiempo a comprobar que no tenga defectos que puedan ser peligrosos para tu bebé. Incluso cuando las cunas de segunda mano parecen estar bien a primera vista, es posible que el desgaste habitual acabe convirtiéndolas en un espacio peligroso para dormir. Las juntas y los herrajes de las cunas más antiguas pueden romperse o agrietarse y los tornillos pueden correr un mayor riesgo de aflojarse.

No sólo eso, sino que el pegamento y la madera pueden volverse frágiles o deformarse también, y esto podría dar lugar a fallos en los listones o en las juntas en el futuro, lo que sería muy peligroso si se produjera mientras su bebé está durmiendo.

Por lo tanto, la compra de un modelo nuevo es siempre la mejor opción para cualquier padre nuevo, para que pueda tener la tranquilidad de saber que su pequeño se beneficiará de las normas de seguridad más actualizadas para cunas. Sin embargo, si está absolutamente decidido a comprar una cuna de segunda mano, intente comprar sólo un modelo que haya sido fabricado y vendido en los últimos 10 años y compruebe cuidadosamente que no tenga los posibles problemas que hemos mencionado anteriormente.

¿Qué pasa con las normas de seguridad de los Moisés?

Mosiés para bebé

No todos los padres se decantan directamente por la opción de la cuna. Muchas mamás y papás deciden comprar un moisés como primera cama para su recién nacido y luego pasar a una cuna cuando el bebé es un poco más grande y puede darse la vuelta por sí mismo.

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Si piensas acostar a tu pequeño en una cuna o moisés portátil, es importante que no pases por alto las prácticas de seguridad. Los moisés pueden seguir siendo un peligro para los recién nacidos si no se siguen las directrices más actualizadas para dormir de forma segura, como evitar la ropa de cama blanda, los juguetes, los protectores y las almohadas, y asegurarse de que el colchón encaja bien en el propio moisés. Para asegurar el ajuste correcto, sólo debes utilizar el colchón que se suministra con el modelo de moisés que has comprado.

Al igual que ocurre con la compra de una cuna, debes comprar una cuna o moisés portátil nuevo para asegurarte de que cumple con las últimas normativas y estándares. Sin embargo, si quieres utilizar un modelo de segunda mano, es aconsejable que sólo utilices un colchón que coincida con el tipo exacto de moisés que estás utilizando, ya que la clasificación de seguridad del producto se basa únicamente en el colchón original.

Es importante tener en cuenta que deben evitarse por completo los moisés y los moisés de mimbre, ya que pueden tener partes irregulares que pueden causar lesiones, con piezas que pueden romperse y suponer un riesgo de asfixia para el bebé.

Seguir las últimas normas de seguridad de las cunas es primordial

No siempre es fácil elegir la cuna perfecta para que tu bebé duerma en ella; es probable que pases mucho tiempo comprando y considerando diferentes modelos para que puedas estar seguro de hacer la selección correcta para la habitación de tu pequeño.

Sin embargo, aunque los colores y el estilo son importantes, es fundamental que no pase por alto la importancia de la seguridad. Al fin y al cabo, ningún padre quiere poner a su recién nacido en riesgo de sufrir lesiones o algo peor.

Comprobar las últimas normas de seguridad de las cunas es vital para garantizar el bienestar de tu bebé, así que elige un modelo lo más nuevo posible y que cumpla las rigurosas y recientes normas de seguridad que ha establecido la CPSC. Asegúrate también de evitar el uso de almohadas, edredones, protectores y peluches en la cuna, y elige siempre un colchón que sea nuevo y que quede bien ajustado dentro de la cuna.

Si sigues los consejos que te hemos dado aquí, seguro que tu hijo disfrutará de un sueño seguro y confortable.

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Pediatra desde 2015, enamorada de mi trabajo. Tengo dos enormes renacuajos y un marido que cocina mejor que nadie.

Máster en Investigación Clínica y Postgrado en Divulgación Científica, también colaboro desde hace años como profesora en varios centros educativos y artículos científicos.

Empezé Revista del Bebé para ayudar a todas las madres y padres que lo pudieran necesitar, y así unifico mis grandes pasiones: los niños y escribir.

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