Señales de hambre del bebé: Cómo saber cuándo es la hora de comer

Los recién nacidos suelen tener patrones de alimentación imprevisibles. Y si usted es un padre o madre primerizos, es posible que se pregunte cuándo debe alimentar a su bebé, con qué frecuencia y en qué cantidad.

Afortunadamente, los bebés suelen dar señales sencillas que pueden ayudarle a saber cuándo debe alimentarlos. Aun así, aprender estas señales puede llevar algún tiempo, sobre todo en los primeros meses. A continuación te explicamos todo lo que debes tener en cuenta.

Frecuencia de alimentación

Antes de profundizar en las distintas señales que indican que tu bebé tiene hambre, tienes que entender primero con qué frecuencia necesita alimentarse. Esto te ayudará a saber cuándo debes estar atento a las señales de hambre.

Por término medio, la mayoría de los recién nacidos se alimentan entre ocho y doce veces al día. Esto significa que, con toda probabilidad, cada dos o tres horas tu bebé te indicará que necesita alimentarse. Aunque la alimentación dependerá, en la mayoría de los casos, de la etapa de desarrollo y de la disposición de tu bebé, aquí tienes algunas de las señales que indican que tiene hambre.

Los distintos tipos de señales de hambre del bebé

Los bebés tienen una serie de señales de hambre. Pueden agruparse en señales tempranas, señales activas y señales tardías. Las señales cambiarán dependiendo de si las ignoras o las alimentas.

Señales tempranas de hambre

Algunas de las señales tempranas de hambre más comunes son abrir la boca y sacar la lengua, lamerse o chasquear los labios y chupar prácticamente todo lo que esté a su alcance, incluidos los labios, los dedos, la lengua, las manos e incluso los juguetes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que lamerse y chasquearse los labios no siempre significa que tu hijo tenga hambre. En algunos casos, sobre todo si lo hace después de haber sido amamantado o alimentado de otra manera, puede ser una señal de que necesita eructar.

Consejos para eructar

Los bebés suelen tragar aire mientras se alimentan. Hacerles eructar les ayuda a eliminar ese aire y evita que escupan o que tengan gases y se pongan nerviosos. Estos son algunos métodos rápidos para hacer eructar al bebé que te pueden resultar útiles.

  • Eructos en posición vertical: mientras estás sentada en posición vertical, sujeta al bebé contra tu pecho y asegúrate de que su barbilla descansa sobre tu hombro. Puedes sostener al bebé con una mano y darle repetidas palmaditas en la espalda.
  • Eructar con el bebé tumbado sobre el vientre: con esta técnica, simplemente pon al bebé sobre tus rodillas o sobre tu regazo, asegurándote de que está sobre su vientre. Asegúrate de que la cabeza del bebé está más alta que su pecho y dale suaves palmaditas en la espalda.

Sin embargo, al igual que lamerse los labios y chupar, chupar no significa necesariamente que el bebé tenga hambre. Alrededor de las seis semanas, tu bebé empezará a controlar un poco sus manos y empezará a explorarlas con la boca, entre otras cosas.

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Además, cuando las encías de tu bebé se preparan para la erupción de los dientes, se vuelven sensibles y es habitual que la mayoría de los bebés se chupen las manos o los dedos durante esta etapa.

Señales de hambre activa

Si ignoras o pasas por alto las primeras señales de que tu bebé tiene hambre, se volverá más activo en sus señales. Esto es lo que debes buscar.

Enraizamiento

El enraizamiento es una de las señales activas más comunes de un bebé hambriento. Es un reflejo del recién nacido que se produce cuando el bebé mueve la cabeza o la boca hacia un determinado estímulo.

Lo notarás cuando toques los labios o las mejillas de tu bebé. El bebé abrirá la boca y a veces se llevará el puño o los dedos a la boca. En la mayoría de los casos, esto ocurrirá sobre el pecho de quien lleve al bebé.

De hecho, este reflejo de enraizamiento puede resultar útil a la hora de coger el pecho. Un buen agarre es esencial para garantizar que el bebé reciba suficiente leche durante la lactancia. Y todo lo que tienes que hacer cuando estés preparada para dar el pecho es acariciar a tu bebé en el labio o en la mejilla, y luego engancharlo a tu pecho cuando abra la boca.

Inquietud

La inquietud es otra señal de hambre activa a la que hay que prestar atención. Algunas de las cosas a las que hay que prestar atención en este sentido son la inquietud, el meneo, el alboroto y el retorcimiento. El bebé también puede mover la cabeza de un lado a otro.

El aumento de los movimientos de brazos y piernas, el intento de ponerse en posición para comer (normalmente tirando de su ropa) y el giro de la cabeza hacia su pecho (o hacia el pecho de la persona que le sostiene) son también otras señales de hambre activa que hay que tener en cuenta.

Señales de hambre tardías

Si todavía no has alimentado a tu bebé después de todas estas señales, lo más probable es que tengas que enfrentarte a un bebé que mueve la cabeza frenéticamente de un lado a otro, se revuelve y, en la mayoría de los casos, llora.

El llanto suele ser la señal más común, pero puede ser difícil alimentar a tu pequeño en este momento porque primero tendrás que calmarlo. Sin embargo, ten en cuenta que, aunque es una señal de hambre entre los bebés, el llanto generalmente también indica malestar. Por lo tanto, antes de que te apresures a alimentar a tu bebé que llora, comprueba algunos de estos aspectos:

  1. ¿Necesita un chupete?
  2. ¿Tiene sueño?
  3. ¿Necesita que le cambien el pañal?
  4. ¿Está incómodo? (comprueba si está vestido adecuadamente, es decir, si no tiene demasiado frío o calor, si tiene fiebre, etc.)

La edad de tu bebé

Es muy posible que aprendas a identificar las señales de tu bebé, pero pueden pasar un par de meses hasta que logres dominarlas. Además, las señales de hambre cambian a medida que el bebé se desarrolla. Otra forma útil de considerar estas señales es según la edad de tu hijo.

A continuación te ofrecemos una lista de las señales de hambre más comunes, clasificadas por edad:

  • 0-5 meses: succión, llanto, inquietud y apertura repetida de la boca
  • 5-6 meses: llorar, mirarte, sonreír o arrullar durante la toma, mover la mano hacia la cuchara
  • 6-9 meses: señalar o alcanzar la comida
  • 9-11 meses: señalar o alcanzar la comida y emocionarse visiblemente cuando se le presenta la comida
  • 10-12 meses: pide alimentos específicos señalando, con sonidos o con palabras completas
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Señales sutiles de hambre del bebé

Las señales de hambre de tu recién nacido o bebé no siempre son claras. La mayoría de los recién nacidos tienden a dormir mucho. Y en la mayoría de los casos, es posible que no puedas identificar las señales de hambre de un bebé dormido.

Como hay que alimentarlo cada dos o tres horas, pero acaba durmiendo cinco o más, es posible que tengas que despertarlo para alimentarlo. Sin embargo, hacer esto no siempre es sencillo.

Necesitas algunos trucos porque alimentar a un bebé dormido puede ser todo un reto. Para ayudarte, aquí tienes algunas estrategias que puedes emplear:

  • Intenta quitarle las mantas a tu bebé o desvestirlo. Esto ayuda a que se sientan un poco incómodos, lo que puede, a su vez, despertarlos. Sin embargo, no los mantengas destapados durante mucho tiempo, sobre todo si estás en una habitación fría, ya que los bebés tienden a perder calor con bastante rapidez.
  • Hablar y tocar a tu bebé mientras duerme también puede ayudar a aliviar su sueño. Cuando le toques, intenta frotarle suavemente la espalda, los brazos y las piernas, o hazle cosquillas en los pies.
  • El cambio de pañales también puede servir, ya que el movimiento suele ser suficiente para que se levante.
  • Utiliza una toallita húmeda. Utilízala suavemente para limpiar la cara de tu bebé; esto funcionará en la mayoría de los casos debido al cambio de temperatura y a la sensación del agua.

PRO-TIP: aunque el uso del chupete suele ser recomendable, sobre todo para los bebés amamantados, no lo utilices al menos durante el primer mes aproximadamente. Los chupetes pueden hacer que tu bebé duerma más tiempo, impidiendo que te des cuenta de que tiene hambre y necesita ser alimentado.

Señales de que tu bebé está lleno

¿Se ha alimentado bien mi bebé? Como padre o madre primerizos, es una de las preguntas con las que puedes estar luchando. Y aunque ser capaz de identificar las señales de hambre de tu bebé es esencial para su alimentación, saber cuándo está lleno es igualmente importante.

No querrás sobrealimentar a tu pequeño sólo porque hayas interpretado mal sus señales. Algunas de las señales a las que hay que prestar atención son

  1. Cerrar la boca: Esta es una de las formas más comunes de que tu bebé te muestre que está lleno. Por lo general, una vez que el pequeño cierra los labios, tampoco responderá a ningún estímulo para prenderse. En este momento, lo mejor es interrumpir la alimentación.
  2. Apartarse: También puedes notar que tu bebé aparta la cabeza de la cuchara, el biberón o el pecho.
  3. Disminución o interrupción de la succión: Algunos bebés permanecen enganchados al pezón pero dejan de succionar. Esta es una señal de que está lleno y debes terminar la sesión, pero recuerda hacerlo con suavidad.
  4. Cambio de interés: Si tu bebé deja de interesarse por la comida y pasa a interesarse por el entorno (lo que se nota cuando empieza a mirar a su alrededor de forma distraída), probablemente sea el momento de terminar la toma.
  5. Escupir: Uno de los signos más evidentes de que el bebé está lleno. En la mayoría de las situaciones, el bebé estará somnoliento después y puede incluso quedarse dormido.
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Los beneficios de aprender las señales de hambre de tu bebé

Saber cuándo alimentar a tu recién nacido tiene muchos beneficios, además de asegurar que no se quede con hambre o desarrolle complicaciones, y puede ayudaros a ti y a tu hijo a manteneros sanos y a fomentar una buena relación entre los dos. Teniendo esto en cuenta, a continuación te presentamos algunos de los principales beneficios de seguir las señales de hambre de tu bebé.

Entender a tu bebé

Los bebés tienen patrones de alimentación diferentes. Y aunque es posible que hayas leído antes sobre los patrones de alimentación o que hayas hablado con otros padres sobre la alimentación, tu bebé puede mostrar un patrón totalmente diferente. Normalmente, puede resultar un poco abrumador y frustrante durante las primeras semanas tratar de averiguar el patrón de alimentación de tu bebé.

Seguir sus señales de hambre puede facilitarte la tarea. Con el tiempo, empezarás a entender bien a tu bebé y a responder a ellas.

Mantener un buen suministro de leche

Seguir las señales de hambre de tu pequeño también te permite alimentar a tu bebé sólo cuando es necesario. Si estás amamantando, esto es especialmente importante, ya que da a tu cuerpo el tiempo y la energía suficientes no sólo para producir leche, sino también para mantener un suministro adecuado.

Además de amamantar al bebé a demanda, otros consejos que pueden ayudar a aumentar la producción de leche son los masajes en los pechos cuando se amamanta al bebé, beber y comer lo suficiente a lo largo del día, ofrecer ambos lados mientras se amamanta y descansar lo suficiente.

Experiencia de lactancia sin problemas

La lactancia no siempre va bien, sobre todo en las primeras semanas. Y parte de la razón de que esto ocurra es que no se siguen las señales del bebé. Las señales sobre cuándo el bebé está lleno desempeñan un papel más importante en este caso. Si no puedes saber cuándo está lleno tu bebé, acabarás sobrealimentándolo.

Mejora la relación con tu bebé

Entender las señales de tu bebé y seguirlas también puede ayudarte a construir tu relación con el pequeño. En primer lugar, empezará a confiar en ti y a acercarse a ti a medida que vayas desarrollando un conocimiento más profundo de él.

Además, fomenta la confianza en ti mismo, ya que empiezas a comprender que puedes cuidar bien de tu bebé sin tener que preocuparte por lo que necesita después. Esto, a su vez, fomenta el amor y la relación que tienes con tu bebé.

Reflexiones finales

Las señales anteriores pueden ayudarte a entender los patrones de alimentación de tu bebé. Aun así, siempre es imprescindible vigilar de cerca el comportamiento de tu bebé e intentar determinar las razones que hay detrás de sus señales, ya que es posible que haya otras razones detrás de sus acciones.

Si no estás segura de que el hambre sea la causa, intenta darle de comer y observa su reacción. Confía en que, con el tiempo, sabrás identificar mejor cuándo tiene hambre tu bebé y, siempre que estés atenta a sus señales, no te equivocarás mucho.

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