¿Son seguros los geles para la dentición?

No hay nada más desgarrador que ver a tu bebé con dolor. El primer diente de tu hijo es un hito emocionante en su desarrollo, pero el propio proceso de erupción puede dolerle. Lo peor es que tu bebé no entiende por qué le duele. Como padre, es natural que quieras aliviar su angustia.

Sin embargo, al intentar aliviar el dolor de la dentición de tu bebé, es esencial que no pongas en peligro su salud. A menudo se recomienda a los padres todo tipo de anestésicos tópicos, pero ¿son realmente seguros esos geles para la dentición?

A lo largo del artículo tratamos este tema en profundidad, e incluso repasamos los riesgos específicos de los distintos tipos de geles para la dentición. Al final, añadimos algunos métodos seguros y aprobados por el pediatra para ayudar a tu hijo con su dolor de dentición, porque aunque los geles de dentición no sean recomendables, no tienes por qué dejarles sufrir.

geles para la dentición

¿Qué son los geles de dentición?

Los geles para la dentición son productos tópicos destinados a proporcionar un efecto adormecedor y un alivio del dolor sólo en la zona donde se han aplicado. Suelen estar elaborados con anestésicos tópicos, como la benzocaína y la lidocaína, por lo que ayudan a desterrar temporalmente todo tipo de dolor superficial.

Están pensadas para ser frotadas en las encías de los bebés en fase de dentición para ayudar a aliviar el dolor. En la práctica, sin embargo, la Academia Americana de Pediatría señala que no son especialmente útiles debido a la rapidez con la que se eliminan de la boca de los bebés. Sin embargo, más allá de la eficacia, tenemos que abordar cuestiones aún más importantes.

¿Son seguros los geles para la dentición?

No. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha dejado muy clara su respuesta sobre esta cuestión: los geles para la dentición no son seguros y nunca se recomienda su uso en bebés o niños menores de 2 años. En los últimos años, han publicado una serie de declaraciones diferentes sobre distintos tipos de geles para la dentición, advirtiendo a los consumidores sobre sus peligros específicos para los bebés.

Lo que ocurre con estos geles para la dentición es que, aunque se comercializan como simples productos tópicos, el hecho es que las encías son muy diferentes de la piel. Las encías, junto con el resto del interior de la boca, están cubiertas por una membrana mucosa que absorbe rápidamente los principios activos de los medicamentos.

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En lugar de tener que penetrar lentamente a través de la gruesa barrera de la piel, algunos fármacos llegan al torrente sanguíneo más rápidamente cuando se aplican a una membrana mucosa. De ahí vienen los peligros de los geles de dentición. Aunque la ingestión accidental también puede ser un problema con algunos geles, el mayor riesgo proviene de la penetración directa.

¿Cuáles son los peligros de los geles para la dentición?

Hay varios tipos de geles para la dentición con diferentes ingredientes activos, pero todos presentan algún riesgo.

Geles de dentición con benzocaína

Los geles orales a base de benzocaína son los más comunes, y también son los que generan más preocupaciones de seguridad.

El riesgo más importante de los geles para la dentición a base de benzocaína es que pueden inducir una condición llamada metahemoglobinemia a los pocos minutos u horas de su aplicación. Esta condición reduce la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar, causando dificultad para respirar, mareos, pérdida de conciencia, convulsiones y, en el peor de los casos, la muerte.

En 2018, la FDA lanzó una advertencia sobre ellos, instando a los fabricantes a dejar de producir este tipo de geles y animando a los padres a no usarlos en sus hijos. Debido a esto, la mayoría de los geles para la dentición a base de benzocaína han sido retirados del mercado en Estados Unidos, aunque todavía están disponibles en algunos países.

En el caso de los adultos, el riesgo de contraer esta afección a causa de un anestésico oral es bastante bajo (especialmente si el anestésico se utiliza en una cantidad razonable según las indicaciones del envase). Sin embargo, los bebés y los niños corren un mayor riesgo de desarrollar esta afección y de morir a causa de ella, por lo que, como padre, no es un riesgo que pueda asumir.

Geles para la dentición con lidocaína

La lidocaína es otro agente adormecedor común que se utiliza en los geles para la dentición. Al igual que la benzocaína, también supone un riesgo de metahemoglobinemia, aunque a una escala ligeramente menor.

La FDA no ha exigido directamente que se retiren del mercado los productos para la dentición a base de lidocaína, pero sigue recomendando a los padres que intenten evitar su uso. Esta recomendación se basa en 22 informes de casos que documentan reacciones negativas graves.

Geles naturales para la dentición

Con los principales fármacos anestésicos fuera de la mesa, los padres pueden querer recurrir a una solución natural. A menudo asociamos “natural” con “seguro”, pero eso puede ser una correlación peligrosa, especialmente cuando se trata de su bebé.

Remedios homeopáticos

De todos los remedios naturales para la dentición, lo más importante es evitar los homeopáticos, que tienen más probabilidades de estar mal etiquetados y de incluir altas cantidades de sustancias tóxicas. En 2017, un análisis de la FDA descubrió que las pastillas homeopáticas para la dentición de múltiples marcas contenían cantidades peligrosas de belladona, una planta venenosa que puede tener efectos tóxicos.

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Remedios con aceite de clavo de olor

Otro ingrediente que a veces se utiliza en los geles naturales para la dentición es el aceite de clavo, un aceite esencial que tiene un efecto adormecedor natural. Sin embargo, si el bebé lo ingiere accidentalmente, sobre todo en gran cantidad, puede tener una amplia gama de efectos nocivos sobre el sistema nervioso, el estómago y las vías respiratorias.

Productos no regulados

En la actualidad, muchos otros geles naturales para la dentición se elaboran con una simple mezcla de glicerina y extractos de plantas. Aunque puede que no supongan un riesgo específico, también hay muy poca supervisión o regulación de estos productos.

Estos geles y aceites destinados a ir a la boca de tu hijo pueden salir al mercado sin ninguna prueba de seguridad ni aprobación de ningún organismo regulador. Es imposible confirmar qué contiene el remedio para la dentición o saber si las cantidades de los distintos ingredientes son seguras.

¿Son seguros los collares de dentición?

La FDA desaconseja rotundamente el uso de collares o pulseras de dentición destinados a ser usados por el bebé. A diferencia de los juguetes de dentición grandes, los collares de dentición pueden suponer un riesgo de asfixia para su hijo. La FDA ha recibido múltiples informes de bebés que se han atragantado con piezas o se han asfixiado tras enredarse con un collar.

Esto se aplica a todo tipo de collares de dentición, desde los de madera y silicona que el niño debe masticar hasta los de ámbar, que se supone que tienen un efecto analgésico por contacto con la piel. En cambio, los collares de dentición que llevan los padres son tan seguros como los juguetes de dentición normales, y además son muy bonitos.

Cómo aliviar el dolor de la dentición de forma segura

Puede que leer todo lo anterior te asuste un poco, pero no te desanimes por los peligros. Hay algunos métodos eficaces para aliviar el dolor de tu hijo que no ponen en riesgo su salud y que incluso están aprobados por la Academia Americana de Pediatría.

Masaje

El primer método que debes probar es masajear las encías de tu pequeño. Un poco de masaje es muy útil para aliviar sus dolores. Asegúrate de que tus manos están limpias y utiliza tu dedo o nudillo para frotar suavemente sus encías. Es un momento íntimo que te permitirá conectar con tu pequeño a la vez que aliviar su dolor.

Anillos de dentición fríos

Los anillos de dentición pueden ser otra buena opción, especialmente cuando no puedes darle un masaje a tu bebé. Aunque un anillo a temperatura ambiente está bien, uno frío hará un trabajo mucho mejor para calmar su dolor.

Guarda siempre unos cuantos anillos de dentición en el frigorífico (no en el congelador) y dale uno a tu bebé cada vez que se ponga un poco inquieto por el dolor. Echa un vistazo a nuestro artículo sobre los mejores anillos de dentición disponibles en Internet para encontrar algunas opciones seguras y de alta calidad.

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Analgésicos seguros para el bebé

Si tu hijo está tan dolorido y molesto que los métodos sencillos no son suficientes, habla con su pediatra sobre los analgésicos seguros para bebés. Si tu hijo tiene menos de 6 meses, el paracetamol puede ser una buena opción, mientras que los bebés de más de esa edad suelen tomar ibuprofeno de forma segura.

Aunque su primer instinto no sea dar a su hijo un analgésico, estos medicamentos son en realidad una opción mucho más segura que los geles para la dentición. Hay décadas de investigación que demuestran su seguridad, y tenemos directrices muy claras sobre cómo utilizarlos. Es mucho más fácil dar a tu hijo una dosis segura de un analgésico para bebés que frotar en su boca una cantidad precisa de una pomada no aprobada por la FDA.

Reflexiones finales

Aunque algunos geles para la dentición siguen estando disponibles en las tiendas, organismos como la FDA y la Academia Americana de Pediatría no se cortan en advertir contra ellos. Los peligros de los geles para la dentición son reales y serios, por lo que los beneficios menores no compensan los riesgos para la salud de tu pequeño.

Por suerte, aunque los geles para la dentición estén prohibidos, todavía tienes algunos métodos eficaces para ayudar a tu pequeño a superar su periodo de dentición con menos dolor. Los juguetes fríos e incluso un analgésico son opciones seguras y eficaces. Ahora que tienes toda la información que necesitas, te deseamos serenidad durante el difícil proceso de dentición.

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Pediatra desde 2015, enamorada de mi trabajo. Tengo dos enormes renacuajos y un marido que cocina mejor que nadie.

Máster en Investigación Clínica y Postgrado en Divulgación Científica, también colaboro desde hace años como profesora en varios centros educativos y artículos científicos.

Empecé Revista del Bebé para ayudar a todas las madres y padres que lo pudieran necesitar, y así unifico mis grandes pasiones: los niños y escribir.

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